LA FIEBRE

La fiebre, conocida a veces como temperatura o calentura, es un aumento en la temperatura corporal por encima de lo que se considera normal. La temperatura normal del cuerpo humano fluctúa entre 36'5º y 37'5º. La fiebre actúa como respuesta adaptativa que ayuda al cuerpo a combatir los organismos que causan enfermedades y surge en respuesta a unas sustancias llamadas pirógenos que se derivan de bacterias o virus que invaden el cuerpo. La fiebre varía en función de múltiples factores:


  • La edad: El recién nacido presenta problemas de regulación de la temperatura debido a su inmadurez, de tal modo que le afectan mucho los cambios externos. En el anciano la temperatura corporal suele estar disminuida (36°C).
  • La parte del cuerpo donde se realiza la toma: La toma rectal es casi un grado más alta que la bucal,
  • La hora del día: los valores más bajos se alcanzan por la mañana y los más altos a media tarde,
  • El sexo de la persona: las mujeres suelen tener cifras algo más altas,
  • La actividad física: durante el ejercicio se incrementa la temperatura.
  • El estrés.
  • Las emociones intensas como el enojo o la ira activan el sistema nervioso autónomo, pudiendo aumentar la temperatura.
  • Los tratamientos farmacológicos.
  • Las enfermedades.
  • La temperatura ambiente y la indumentaria que se lleve puesta.
  • La ingesta reciente de alimentos calientes o fríos, el haberse fumado un cigarrillo, la aplicación de un enema y la humedad de la axila o su fricción (por el ejemplo al secarla) pueden afectar el valor de la temperatura oral, rectal y axilar respectivamente, por lo que se han de esperar unos 15 minutos antes de tomar la constante. Si la axila está húmeda, se procederá a secarla mediante toques.

La fiebre es un estado patológico debido a una alteración del mecanismo regulador de la temperatura cuyos síntomas típicos incluyen taquicardia, taquipnea (aumento de la frecuencia respiratoria) y cefalea. La fiebre también origina, por sudoración, una gran pérdida de agua del organismo, pudiendo ocasionar una deshidratación. La pérdida de agua y de apetito y la destrucción de proteínas corporales, ocasiona pérdida de peso. La deshidratación explica los síntomas añadidos de sequedad cutánea, boca seca y estreñimiento.

La fiebre en los niños suele producir convulsiones febriles. Es un síntoma neurológico momentáneo que suele darse en niños de entre 6 meses y 5 años, siendo más habitual en niños de 1 a 2 años. Es una situación angustiosa e inesperada que se da entre el 3 y 5 % de niños perfectamente sanos a causa de fiebre a partir de los 38° y no necesariamente en el pico más alto. Aunque las convulsiones son muy dramáticas, son inofensivas y no dejan secuelas.



Para realizar la medición, la persona debe estar quieta y tranquila y los lugares anatómicos utilizados como referencia para la medición de la temperatura corporal interna son:

  • El recto,
  • El canal auditivo,
  • La cavidad oral-sublingual,
  • El esófago,
  • La axila.

Los instrumentos más comunes para realizar tales mediciones son:

  • El termómetro de vidrio de mercurio,
  • El termómetro digital,
  • El termómetro de tira plástica,
  • El termómetro de oído.